Sabemos que el proceso histórico de la mujer en Colombia; se dio por la formación social que obtuvimos de Europa en la época de la Conquista; en el siglo XIX los derechos de la mujer fueron “pisoteados” por quienes eran vistos como superiores (los hombres) a ellas, tanto así que no eran realmente derechos.
Estos llamados derechos se tornaban deberes y era una manera de mantenerlas bajo cierta opresión y censura, ya que esa era la cultura del momento; el ver a la mujer como objeto que sirve para el trabajo de casa y dar hijos al hombre.
A lo largo del siglo XIX podemos encontrar las diversas condiciones a las que las mujeres estaban sometidas, las que nombraré son algunas de ellas:
En esta época en el derecho colonial, mujeres y hombres obtenían su mayoría de edad a los 25 años, sin embargo ellos desde los 14 y ellas desde los 12 eran considerados aptos para contraer matrimonio.
Antes de obtener la mayoría de edad, las mujeres estaban bajo la tutela de su padre, en el momento en que se casasen pasaban a la tutela del esposo.
Al casarse la mujer debía tomar el apellido del marido, agregándolo al suyo, precedido de la preposición <de>, que indicaba pertenencia (potestad marital).
El esposo administraba los bienes conyugales, sin embargo antes de casarse podían pactar la separación de bienes o la absoluta comunidad.
El derecho a la libertad le era arrebatado, el matrimonio constituía la matrícula para adquirir el estatus de sierva del marido bajo su disposición arbitraria.
La igualdad le era negada. El hecho de ser mujer le daba una condición de inferioridad e inhabilidad.
El derecho a la libertad de movimiento, a trasladarse según sus intereses y necesidades, también le era negado y era obligaba a seguir al esposo a todas partes.
No podían hacer uso de los espacios públicos como los hombres, las mujeres de clase alta y media debían salir acompañadas; era muy mal visto que una mujer estuviera sola en la calle.
El derecho a desarrollar facultades materiales o su intelecto se les arrebataba, pues se les prohibía el administrar sus bienes o el tener obligaciones económicas.
Su capacidad de reproducción la comprometía de forma social y jurídica, pues no solo debía perpetuar la sangre y apellidos del esposo sino también la transmisión de sus bienes.
El honor de un hombre no tiene nada que ver con el mismo, sino a la castidad de su esposa y sus hijas.
La esposa era la que poseía el honor familiar, la protectora del hogar y la madre de los hijos legítimos, estaba sujeta aun control marital y social. Se le exigía ser prudente, tener perdón, debía olvidar de los deslices del marido y se le negaba el goce sexual.
En mi opinión la mujer a pesar de ser un ser pensante e igual a los hombres, no era valorada como el ser humano que es; porque no se le permitía prepararse para evitar que se revelara, todo por que las leyes eran hechas y regidas por hombres y para beneficio sólo de ellos. Con todo lo que sucedía en este tiempo, hubo mujeres heroínas que demostraron ser más valientes que cualquier hombre de ese tiempo y de hoy. La mujer actual cada día se está preparando más para competir en cualquier cargo público, ya sea con los de su mismo género o con que eran llamados “SUPERIORES”; vemos casos donde la mujer es quien aporta los gastos económicos en un hogar sin necesidad de un hombre que responda por ella o hasta tener el cargo máximo de un país como lo es el ser Presidenta, situación esta difícil de aceptar por el sexo masculino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario